Mostrando entradas con la etiqueta microsangradura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microsangradura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de febrero de 2014

Contracturas permanentes en espalda y cuello

Se puede afirmar que casi todo el mundo ha sufrido alguna vez contracturas en la espalda y/o cuello o cervicales. Pero muchos las soportan de forma permanente o crónica. La sintomatología es la misma, dolor, limitación de movilidad, imposibilidad de un descanso reparador, dolores de cabeza en algunos casos, mareos, etc., pero a esto hay que añadir un cansancio más acusado e incluso afectación del carácter.

El dolor, que es la peor molestia de una contractura, es constante aunque puede variar su intensidad. Periodos o hasta momentos del día en que el dolor es más intenso, como una punzada que impide mantener posturas y obliga a cambiar sin encontrar alivio, y otros en que se vuelve más sutil. Sin embargo, siempre está presente.

La mayoría de estas personas ha probado diversos remedios, desde sesiones de recuperación a relajantes musculares. Por experiencia, el masaje por sí solo, puede mejorar mucho la calidad de vida y reducir las molestias considerablemente, pero no llega a una solución más definitiva.

No es fácil erradicar por completo una contractura crónica. Los tejidos parecen guardar memoria y las tensiones de la vida cotidiana vuelven a activarla, a forzar la contracción de las fibras musculares en la misma zona.

En mi opinión, basada en mi experiencia, el masaje acompañado de terapia con ventosas e incluso, si es necesario, microsangradura para descongestionar los tejidos, acupuntura y alguna suplementación natural como por ejemplo, aunque no la única, el magnesio, ofrece resultados más profundos.


lunes, 3 de febrero de 2014

Aliviar el dolor de espalda con ventosas y microsangradura


En medicina tradicional china existe el concepto de estancamiento o estasis sanguínea que puede derivarse de un bloqueo de qi, ser causado por un traumatismo o, incluso, por una insuficiencia de Qi, Yin o Yang.


En cualquier caso el dolor aparece cuando el Qi y la sangre no fluyen adecuadamente. Al estancarse en una zona concreta se activa el dolor.


Deshacer el estancamiento es lo mismo que aliviar el dolor.


El masaje y la acupuntura son excelentes técnicas para reducir ese bloqueo y activar el libre fluir del Qi y la sangre. Sin embargo, no son las únicas técnicas eficaces. En ocasiones, las zonas de dolor, como por ejemplo, algunas contracturas, son resistentes y recurrentes, y hay que emplear ventosas para movilizar la sangre y el Qi ya sea deslizándolas o dejándolas estáticas sobre la zona concreta. Además, resulta muy eficaz practicar una pequeña sangradura en la zona de dolor para descongestionar los tejidos. La extracción de una pequeña cantidad de sangre libera los tejidos profundos y alivia en gran medida el dolor.


La combinación de todas estas técnicas proporciona resultados patentes desde la primera sesión y son suficientes unas pocas sesiones para mejorar considerablemente.



Nota: la microsangradura es prácticamente indolora. Se practica con una lanceta fina de un milímetro y la única molestia son unos leves pinchacitos durante un instante. Después es completamente indolora.